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20 de marzo de 2019

Imágenes de las mañanas de marzo

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Sensación y realidad. Estar más cerca de la luz, donde el objeto es recipiente de una intensidad que no le pertenece. La visión es el único, el último enigma.

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Quien se adentra en soledad conoce a su animal. Allí renueva su fondo. Tenemos, oí decir, un pelaje más áspero, pero una piel suave. Y más tarde: para ir a la serenidad basta ir con serenidad. En el camino de regreso, estando solo, vi por primera vez la hierba oscura, y un guijarro que brillaba, muy débil, como el granizo en la tierra.

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Rastro de agua deshelada. Una casa nos llama desde su afelio, desde su verano futuro. Repentino verdor azul.

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No saber qué es tocar — presencia indefinible de lo común — pero estar siempre dentro de lo táctil. Antes de escribir, la concentración del tacto en la piel de los dedos. Un alrededor se incorpora: se vuelve interno el exterior. Algo se alza y a la vez se hunde en el ser. (Así el ser alza las cosas al hundirse en ellas.)

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Un significado es un ruido hecho palabra. Es la imagen que la palabra invoca, relación imaginaria entre los ruidos y las cosas. — A la inversa, hace falta una escucha muy honda para descubrir en la palabra su sonido, su ruido.

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El humo reclamaba al pensamiento. (Para un observador distante, la columna gris era tanto un signo de peligro como una posibilidad de encuentro). Fuego y peligro: fuego y amistad. 




22 de junio de 2017

Duración

Ver con mayor nitidez una superficie cada vez más borrosa. — El río se hacía profundo bajo el puente. Lo cruzamos. Se posa sobre un pie el insecto azul. Resplandece como la luz en la piedra. Un pensamiento claro se abre, el más sencillo: permanece inmóvil ante lo difícil, escucha la duración.  

El ojo del mundo no ha parpadeado. Simplemente ha visto más allá de la imagen, más allá de la idea. Ningún lenguaje puede dar cuenta de lo que no pertenece a la visión, ni tampoco a la palabra. Entre cada nota del piano un silencio se anuncia. El mundo es la partitura de una melodía por escuchar. El ser, para mostrarse, exige callar.